Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo noventa y dos
La señora Serafina sonríe —Ellos están bien—señala a nana—¿la quieres viva?—apunta en mi dirección— dame a Sara—Natalia aparece a mi costado y Wade se coloca a la defensiva.
—No le hagas caso hijo, yo ya estoy bien mayor como para saber que debo morir en algún momento—tomo su brazo y jalo de él.







