Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo setenta y seis
Ruedo los ojos y me pongo las cosas—Necesitamos pasar a la mansión para llevar mis cuadernos y apuntes—jalo de sus brazos y lo saco del cuarto.
Bajamos las escaleras y llego hasta la puerta donde está la abuela con el abuelo agarrados de la mano—Hija, que te vaya bien, cuida al muchacho por mí y que tengan un buen viaje.
Los abrazo —Igual ustedes, no e







