Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo cincuenta y uno
Una mano en mi cabello me despierta de tal placentero sueño y los recuerdos llegan a mi mente como si de comida se trátase.
Abro mis ojos y me encuentro con una sonrisa en los labios del señor Wade.
Siempre tan hermoso aunque este golpeado y mal herido. Quito mi cabeza de su brazo al ver como su cara trata de no hacer ninguna mueca de dolor.
Mientr







