Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo treinta y tres
Capítulo dieciséis
Los primeros rayos del sol se cuelan por la ventana poniéndome los ojos rojos. Abro mis parpados y mi estómago ruge como si tuviera vida propia.
Me levanto y estiro mi cuerpo disfrutado por tal descanso, pero con una ardorosa garganta, veo en la mesa del lado derecho de la cama la bandeja con el desayuno.
Al lado de este un vaso de agu







