Ben se había parado en la puerta sin querer entrometerse en la conversación, pero le dolia el corazón por el hecho de que no podía calmar la tristeza y las emociones conflictivas de Minerva.
Sin embargo, entendió completamente. Ella tenia los mismos sentimientos de duda e incredulidad que él había compartido inicialmente, pero la diferencia era que no los había rechazado por completo y, en cambio, escuchó con atención los consejos de su padre.
En retrospectiva, debería haber hablado con alguien