Ben había pasado la mañana respondiendo llamadas telefónicas con Dave y asegurándose de que los omegas tuvieran todo listo para cuando llegaran Minerva y su padre.
La conversación con Dave había sido difícil, por decir lo menos. Tener que admitir que de hecho había estado actuando como un idiota justo en lugar de reclamar a su pareja como debería haberlo hecho, fue una de las cosas más difíciles que jamás había tenido que hacer.
La constante discusión diaria con su lobo había sido más que agota