El dolor en mi cabeza se vuelve demasiado y me desmayo.
Cuando me despierto estoy colgado del techo. Mis manos y piernas están atadas con cadenas de plata. Mi visión tarda un poco en enfocarse.
Entonces me di cuenta de que estaba en una celda. Un lugar en el que nunca pensé que terminaría.
Estaba sucia y apestaba. Podía escuchar a algunas personas gritar y eso aumentó mi miedo. El sonido de alguien aclarando su garganta lleva mis ojos a la puerta de la celda.
Allí estaba un anciano. Su rostr