Sigo el olor del desayuno. Ignoro las miradas curiosas que me dan los miembros de la manada de Darren y solo asiento en señal de saludo. Nadie necesitaba preguntar quién era yo. Estaba segura de que nos escucharon y lo sintieron cuando su Alfa me marcó anoche.
Al llegar a la cocina, encuentro a los omegas ocupados en el trabajo.
"Luna", se inclinan en señal de respeto.
Maldita sea. Me iba a llevar un tiempo acostumbrarme a eso. No puedo creer que ahora sea la pareja de Darren y Luna.
"Eh, pu