Me despierto. El miedo todavía está grabado en mi cuerpo. Todavía resuena en mi mente y alma. ¡Mierda! ¿Cuándo terminará esto? Ya pasaron cinco malditos años y todavía tengo pesadillas. Todavía tengo miedo.
Años de ver a diferentes terapeutas y psiquiatras y todavía no hay progreso. No me siento mejor mentalmente. Mi cabeza sigue siendo un desastre.
“¡Déjame salir!”, grita Raya mi loba. Golpeando el muro invisible que he construido a mi alrededor.
“Déjame salir, joder, May o te juro que te ha