Enzo
No importa cuan lejos esté de ella, si necesita de mi ayuda, voy a sentir su miedo y acudiré a su llamado. Escuchar su grito de terror me pone en alerta. Por fortuna no estoy tan lejos de donde ella se encuentra.
—Alfa, ¿qué fue eso? —pregunta Conri, que está a mi lado.
—Es ella —digo poniéndome tenso—, corre, busca al resto de la manada, yo me adelantaré.
—Como ordene, Alfa.
Sale disparado en la dirección opuesta al grito, mientras yo corro como un desquiciado a su encuentro.
Cyrene me ha