—Se fue hace horas, ¿por qué no intentamos escapar? —pregunto por enésima vez.
—Ya te lo dije, no se puede, nadie sabe que estamos aquí, si intentamos escapar, nos matará más rápido —insiste Max.
Giro los ojos, no puedo creer que sea tan cobarde. Habría jurado que este no es el mismo Max que conocí antes, de no ser porque además de su reticencia a huir, es exactamente igual en todo lo demás.
Jean por su parte ha estado demasiado callado.
—Jean, ¿tú que piensas?
—Que todo esto es demasiado extra