POV de Gina
Corrimos por el bosque hasta que sentí las piernas entumecidas.
Nadie habló mucho después de que aquella criatura desapareciera.
Ni Gabriel.
Ni Nyra.
Ni siquiera Trevor.
Y Trevor siempre hablaba.
El bosque había vuelto a quedarse demasiado silencioso.
Como si algo nos estuviera observando.
Esperando.
Cuando el amanecer finalmente comenzó a iluminar el cielo, llegamos a una vieja casa de piedra escondida entre árboles espesos.
Parecía abandonada.
Ventanas rotas.
Paredes oscuras cubie