Capítulo 43: Últimos capítulos.
—¿Cómo está el señor, Abraham?
Fue lo primero que le pregunte a Steve tan pronto contestó mi llamada telefónica. Le había encargado a él que fuera a el escondite para atender al señor Abraham que había sido envenenado y estaba a punto de morir.
—Cloe, lo siento.— Comienzo a decir él. M corazón se comenzó a romper como un frasco cayendo contra el suelo, —Pero cuando llegue... Ya él no tenía signos vitales y por mucho que me esforce para reanimarlo... ¡Maldición, Cloe! Lo siento.
—Te espero en el