Helena:
Claramente había cometido un grave error. No tenía que haber arrojado esa roca en dirección a la ventana porque ahora existía la posibilidad de que los lobos de esa manada salieran a buscarme.
La ventaja era que estaba perfectamente oculta. La desventaja era que tenía que comenzar a moverme ya que sí me quedaba mucho tiempo en mi ubicación ellos podían detectar mi olor y si es que ya no lo habían hecho.
Después de admirar orgullosamente el caos que había provocado, decidí correr por e