Todo el esfuerzo que tuvo que hacer Selena para no atacarse de los nervios hizo que su pecho se apretara y el nombre de su mascota salió de sus labios. Lo que más le sorprendió fue que, incluso la imagen de aquel hombre extraño apareció en su mente. Era como si tenerlo cerca o el simple hecho de pensar en él le brindaba seguridad, como había ocurrido cuando había estado con él la noche pasada. Ilógico.
Avanzó un poco más perdiendo las esperanzas de encontrarse de nuevo con el pueblo debido a qu