Mundo ficciónIniciar sesiónLa marcha era lenta a un extremo exasperante, como si los aldeanos quisieran cobrarse por el castigo que les imponíamos. Cuando nos detuvimos al mediodía, habíamos cubierto menos de la mitad de la distancia que había estimado.
—A este paso nos llevará una semana —mascullé, viendo la deliberada falta de prisa de los humanos—. Garnik.
—Alfa —respondió al instante mi sobrino desde el otro lado del grupo.
—Reúnan todas las provisiones en una carreta y utilicen la otra para







