Mundo ficciónIniciar sesiónLIBRO 3: VERANO
.
Las estrellas bañaban el bosque en su luz tenue, y una tibia brisa del sur mecía el follaje a mis pies en la serena noche primaveral. Los pasos ágiles de Milo se acercaron desde la base de las rocas en las que se abría el Nicho, para alcanzarme en mi solitario mirador al tope del peñasco.
—Alfa —saludó al llegar a mi lado, sentándose a mi derecha.
No respondí, la vista perdida más allá de la cúpula del bosque, en







