Mientras nos servían el primer plato, madre le indicó a Risa que se acercara. Mi pequeña acudió de inmediato, inclinándose hacia madre entre su sillón y el de Mora.
—Ve, pequeña —le dijo en un susurro—. Aprovecha a cenar en la sala de las camareras. Enviaré por ti tan pronto pueda escaparme.
—Sí, Majestad —respondió Risa en el mismo tono.
Un momento después la vi rodear la mesa de Eamon hacia la salida a paso rápido, aunque se detuvo a intercambiar unas palabras con Aine.
—¿Por qué huiría despa