Mundo ficciónIniciar sesiónSus labios acariciaron los míos como un soplo, llamándome. Abrí los ojos sintiendo que el corazón latía con fuerza en mi pecho y allí estaba, hermosa, dulce, irresistible, tendiéndome una mano con una sonrisa adorable. Su cabellera de nieve caía sedosa sobre el escote del enagua que le había regalado cuando llegara al castillo, insinuando su pecho palpitante, y sus ojos purpúreos encontraron los míos sin rastros de m







