Cuando vi el mensaje de Abril diciendo que el guapote de mi jefe había ido por Alex me enfurecí. No tiene derecho a invadir mi espacio, muchos menos tomar a mi niño, ¿quién se cree que es?
Cuando lo vi ingresar arremetí contra él, no puede pasarme por alto. Pero luego la voz de Alex me devolvió la tranquilidad.
Fulminé con la mirada a Arthur olvidando por completo quién era.
Fui hasta la sala donde está Matthew jugando, luego su padre ingresó de manera sorpresiva.
-¿Y este niño? Sonrió y acarici