Elizabeth
Abro mis ojos, la cama como nunca se sentía tan cómoda, observó a mi alrededor yyy... doy un fuerte salto a darme cuenta donde estoy.
Una sonrisa se dibujó en mi rostro pero mi alegría no fue completa, mire a mi lado y él ya no estaba. Aún así, no habrá nada que me quite esta alegría.
Me puse de pie para luego marchar hacía el baño y darme una ducha, pero antes doy un paseo por la enorme y lujosa habitación. Jamás había estado en un lugar como éste, su habitación es más grande que el