86 Aurora recibe una esperanza.
Cuando Aurora despertó, Gabriel esperó unos días para que ella estuviera del todo recuperada, después fue a verla en su aposento. Le ordenó a la mucama que saliera y cerrara la puerta.
Aurora tenía días sin ver a Gabriel, él le prestó:
—Decidí venir a verte cuando me dijeron que estás bien del todo.
—Si, estoy bien, ya desaparecieron los moretones que Libeyka me dejó en el rostro.
—La reprendí.
—Me contaron que la sacaste de la celda donde debía estar, se supone que golpeó a la luna de la manad