37 Será mía.
Esperé el tiempo que consideré prudente, luego le dije a Calíope que quería irme a casa.
—¿Tan rápido te quieres marchar?
—Lo siento, es que de repente no me estoy sintiendo bien, necesito descansar.
La verdad es que por dentro sentía que me estaba desmoronando, había cometido el peor de los errores, tenía mi autoestima por el piso, no había podido rehusarme al deseo Daren de poseerme, seguía siendo tan débil como siempre, solo que ahora no soy la chica inocente que todo lo cree, ahora estoy m