Aurora.
Ya estoy cerca del gran salón donde todos están celebrando. Voy acompañada por mi guardaespaldas, mi corazón aumenta la velocidad de sus latidos a medida que nos acercamos, pues sé que muy pronto veré a Daren, lo tendré frente a mí, seguramente sus ojos querrán salirse de sus órbitas cuando note el parecido de Luna Meyer con la tonta e ingenua Aurora.
Le guardo mucho resentimiento a Daren, incluso lo odio, pero mi lobo aún anhela su amor, así como una humana no puede decidir por su cor