110 Conversación.
Libeyka se había encerrado en la habitación el resto del día, no quiso salir a comer , tampoco quería hablar con nadie.
Por la noche Leiya tocó la puerta, ya lo había hecho varias veces durante la tarde, pero Libeyka no había querido abrir.
Por favor me puedes continuar así, debemos hablar.
No recibió respuesta pero insistió.
—Si no abres le diré al ama de llave que lo haga. Por favor, Libeyka, hablemos.
De repente abrió la puerta.
—Solo necesitaba estar sola y pensar.
—Todos estamos muy pr