20. LA DIOSA ARAÑA
La noche en el bosque es espesa y oscura, con una luna apenas visible entre las ramas de los árboles. El aire está cargado de una tensión palpable, como si la misma naturaleza estuviera conteniendo la respiración. Los sonidos nocturnos habituales del bosque se han silenciado, reemplazados por un silencio casi sobrenatural.
De repente, una niebla oscura y espesa emerge de las sombras, envolviendo todo a su paso. Se mueve con una vida propia, serpenteando entre los árboles y cubriendo todo a su p