-Annabel-
No sabía cuántas veces me había mirado al espejo.
Demasiadas, seguramente.
El vestido que Darius había comprado era hermoso. Más hermoso de lo que yo habría elegido por mi cuenta. Era de un color azul oscuro, casi negro, con una tela suave que caía por mi cuerpo sin apretarme demasiado. Tenía mangas largas y un escote discreto, pero aun así me sentía extraña usándolo. Como si estuviera fingiendo ser alguien que sabía perfectamente cómo comportarse en una cena llena de alfas.
Yo no sab