Capítulo 96.
Capítulo 96
Arya.
El descenso fue una caída libre hacia un infierno de sombras y ecos metálicos. Las antorchas que portaban los seis guerreros de Caín apenas lograban darnos poca luz, proyectando sombras alargadas y deformes contra las paredes de roca húmeda.
A medida que bajábamos, el sabor dulce en mi garganta se transformó en un amargor punzante, una señal química de que el mercurio y la plata estaban saturando el aire.
—Mantengan los paños húmedos sobre la nariz —ordené, mi voz sonando apa