Capítulo 84.
Capítulo 84
Arya.
El silencio que siguió a mis palabras fue sepulcral. Nos quedamos allí, de pie sobre la nieve, con el humo de las Grutas de Cristal elevándose a nuestras espaldas.
Dorian no soltaba a Kael. Lo mantenía apretado contra su pecho, como si temiera que el aire mismo pudiera arrebatárselo de nuevo.
—Alguien le dio los planos —repitió Dorian.
—Jarek era un soldado, Alfa —dijo Caín, mirando el cuerpo del traidor que empezaba a cubrirse de escarcha—. Sabía de armas y de turnos de vigil