Capítulo 66 —Una mano al rededor de su cuello
Narrador:
Sasha tenía la cabeza apoyada en su pecho, la pierna cruzada sobre la suya, como si quisiera seguir anclada a su cuerpo incluso después del huracán. La habitación olía a piel y deseo satisfecho, a sexo, pero el silencio no era incómodo. Era de esos que abrigan.
—Eros… —murmuró ella, casi en un suspiro, mientras dibujaba círculos sobre su abdomen con la yema de los dedos —Quiero prometerte algo.
Él bajó la mirada, le acarició la espalda con