Capítulo 186 —El recado
Narrador:
La mansión principal estaba llena de movimiento: hombres de Santini revisando habitaciones, retirando lo que quedaba del caos y “limpiando” cada rincón. Marcelo y Julián caminaron en silencio hasta la casa de huéspedes, apartada, mucho más tranquila. Allí, al cerrar la puerta detrás de ellos, el mundo pareció detenerse. Marcelo se dejó caer en el sillón del salón, con el rostro hundido en las manos. Todo lo que había pasado en las últimas horas se le clavaba en