Capítulo 152 —Caballo de Troya
Narrador:
Habían pasado apenas tres días desde que Azucena le voló la cabeza a Bernardo, y ya nadie mencionaba su nombre. Ni en la mansión Suárez ni fuera de ella. Como si aquel hombre nunca hubiera existido. La desaparición había sido limpia, quirúrgica… y el silencio posterior, perfecto. Justo como a ella le gustaba. Azucena llevaba esos días moviéndose como siempre: comidas con su familia, alguna salida breve, conversaciones banales con los empleados. El disfraz