Los días pasaban y casa noche el Alfa y Valentina compartían la cama haciéndose así el vínculo más fuerte, en los ojos de Valentina solo estaban los ojos azul grisaseos de Lizandro, atrás había quedado lo que creyó sentir por Elías Sotomayor, el Alfa se había propuesto ganarse el corazón de su luna y lo había logrado
Valentina ya no había intentado escaparse, no estaba convencida de que secuestrarla hubiese sido la mejor forma de empezar un cortejo pero era lo que había, Lizandro no era el rey d