Conall sostiene ambos tobillos de la chica con fuerza aunque ella tira de sus propias piernas evitando que este logré doblegarla y abusar de ella. Sin embargo, su esfuerzo es vano, pues la fuerza del beta es superior al de ella.
El Beta separa sus rodillas y cuando se posiciona entre sus piernas, la puerta se abre abruptamente. El lycan es sujetado con fuerza por el cuello, y apartado de Selena cuyos ojos brillan al ver que se trata de él.
—¡Edwar! —exclama ella.
El rubio intenta soltarse d