Nicole no hacía más que pegar pequeños brincos y quejarse mientras dormía. Kylian supervisó su sueño hasta que ella por fin pudo realmente descansar. Dos horas era lo que había dormido antes de que su celular sonara con la dirección de Kassia. Siguió acostado junto a Nicole mientras su mente viajaba al pasado y pensaba en todo lo que un día vivió con la polaca. No se arrepentía de haberla amado, se arrepentía de haberse permitido sentir tanto, al punto de humillarse por unas cuantas migajas de