La villa de Azriel Cox. Estaba sumida en un silencio sepulcral, nadie, decía o hacía nada, incluso los sirvientes, quienes habían visto llegar a Elie
Algo que les había alegrado, ya habían pasado varios días desde que habían visto a la prometida de su jefe, aquella que había llevado la alegría a aquellas frías paredes
Pero el problema era que esta solo estaba allí en silencio, solo había dado una medio sonrisa, mientras sus ojos hinchados delataban que no era nada bueno lo que había pasado
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