—Debes tranquilizarte, solo tranquilízate…
Las palabras de Elie estaba llena de ternura, tristeza y aquello que ella consideraba impaciencia, Dylan había corrido a sus brazos temblando de miedo
Mientras la mirada de Azriel completamente preocupado se iba hacia los dos, ella no sabía si su temor era referente al hecho de que su hijo estaba tan alertado por qué Amelia Stewart lo había tomado con tanta sorpresa
O si era por el hecho de que estuviese, preocupado, por como ella tomaría la noticia
La