Al parecer si había llegado tarde sin duda, el tráfico era insoportable y a pesar de que había pasado varios semáforos en alto, no había llegada a tiempo.
En aquel momento Elie observaba a su hijo con adoración, con la mirada de una madre que al fin después de varios años, creyendo que lo había perdido por fin lo encontró.
Mientras él sentía un sin sabor en su boca, el hecho de saber que está al fin había conseguido estar junto a aquel pequeño, sin saber que era su mismo hijo.
Aquel con el que