Capítulo 6. Un marido para la princesa
Lynda Skarosky
Me miré al espejo, dándome los últimos toques de maquillaje en mi rostro, no podía evitar sentirme nerviosa, por más intentos de controlarme, era imposible hacerlo; me habría gustado no estar en ese momento allí, mas no tuve ninguna otra alternativa, sino aceptar el pedido de mi tío Salvatore, príncipe regente de Balaica, quien tomó la decisión de presentarme al pueblo, y reconocerme como la única hija y heredera de la princesa Margareth, quien renunció al trono tras enamorarse d