Un marido para la princesa. Capítulo 5. Quién sabe si las heridas algún día sanarían
Christian Goldman
Ya estábamos en el corredor, cuando ella empezó a hablar y ante sus palabras de ruego detuve mis pasos, me quedé viéndola… siempre fui solo, a pesar de tener a mis amigos y estar rodeado de gente, les huía porque me sentía cómodo estando en mi soledad, toda mi vida pensé que no tenía familia y encontrarme ahora con una situación distinta, me dejaba en shock, no sabía cómo reaccionar.
—Hace tres años supe de nuestro parentesco, no niego que me tomó por sorpresa, aunque también