Dora se acercó al feliz novio, tomó su mano y la entrelazó con la de Tifa.
—Te entrego a una hija que la vida me regaló, cuidala y protegerla siempre, amen se, y cada día conquisten su corazón, hagan que cada anochecer el amor se renueve y cuando crean que todo llega a un límite, hablen, y sobre todo, busquen ayuda, yo siempre estaré para ustedes como una madre para ti, Tifa.
—Gracias mamá Dora. —dora dió la bendición a Tifa, y fue a su lugar.
Y la ceremonia empezó.
—Estamos reunidos aquí par