Jhon tomó en brazos a Rania y la llevó al interior de la hacienda seguidos por su pequeño.
—Ya..Jhon por favor bájame. —pidió Rania entre risas.
—Vemos a conocer su hacienda señora Maxwell. —dijo Jhon acunando su rostro entre sus manos y dejando un suave beso en sus labios. Hicieron el recorrido hasta que llegaron al inmenso jardín donde estaba una gran piscina.
—Es muy hermosa Jhon, en otro tiempo te hubiera dicho que me encantaría vivir aquí, Pero ahora...
—Ahora....ahora soy yo que ruega por