Capítulo 40; Separados.
Las palabras le golpearon produciendo en ella una enorme tristeza, Gianna no quería irse aún de Irlanda, pensaba que le faltaba mucho por conocer...muchas aventuras que vivir aun en aquel paìs, asì que no pudo evitar la pena instalada e supecho.
—¿Debes volver?— lo miró con ojos enormes,
—No quiero que se vayan, papi— dijo Regina con los hermosos ojos llenos de lágrimas— prometiste que pasariamos mis vacaciones juntos.
—Y será asi, tesoro— suspiró. — viajaré solo, cariño— se giró hacia Gianna—