CAPÍTULO 88: ESTE ES MI HIJO.
CAPÍTULO 88: ESTE ES MI HIJO.
Enzo cruzó el portón de hierro que protegía la propiedad de Fiodor, flanqueado por sus hombres. El aire estaba cargado de tensión, y el crujir de la grava bajo sus botas parecía resonar con más fuerza de lo normal. Apenas habían dado unos pasos cuando los hombres de Fiodor surgieron de las sombras, armados y con semblantes hostiles.
—¡Alto ahí! —gruñó uno de ellos, apuntando con su rifle—. Aquí no se negocia con el enemigo.
Enzo sonrió con frialdad, una sonrisa vac