CAPÍTULO 89: SEI MIO BAMBINO.
CAPÍTULO 89: SEI MIO BAMBINO.
Enzo sostuvo al bebé contra su pecho, asegurándose de protegerlo con su cuerpo mientras retrocedía con cuidado. Los pasos eran lentos, calculados, y sus ojos permanecían fijos en Ivan, quien todavía lo apuntaba con una pistola.
—Devuélveme al niño, Enzo. —Su voz temblaba ligeramente, cargada de ira contenida—. No tienes derecho a él.
Enzo arqueó una ceja; su mirada se volvió fría como el acero. Bajó los ojos hacia el pequeño en sus brazos, y su expresión se suavi