CAPÍTULO 25: AGUDIZANDO SENTIDOS.
CAPÍTULO 25: AGUDIZANDO SENTIDOS.
La habitación estaba envuelta en una penumbra cálida, y Svetlana estaba inmovilizada, con una venda cubriendo sus ojos y sus manos y pies atados firmemente a los postes de la cama. Su respiración era rápida, y su corazón latía desbocado. Cada pequeño sonido la hacía tensarse, aumentando esa sensación de vulnerabilidad que no podía controlar.
—¡Enzo! Esto... esto es demasiado —su voz tembló, aunque trató de sonar firme—. No pensé que se trataría de que me atar