CAPÍTULO 138: EMBARAZO SECRETO.
CAPÍTULO 138: EMBARAZO SECRETO.
El edificio era un infierno de balas. Enzo disparaba con precisión, moviéndose entre las cajas como un lobo en cacería. Cassio disparaba con igual destreza, pero con menos calma. Su rostro estaba rojo de furia.
—¡Giancarlo, viejo desgraciado! —gritó mientras derribaba a un hombre con un disparo al pecho—. ¡Hijo de la gran putana, nos vendiste como si fuéramos carne barata!
Enzo, cubierto detrás de una pila de cajas, rodó los ojos. Disparó dos veces, acertando en