CAPITULO 80: ÉL ERA SUYO Y ELLA ERA DE ÉL.
CAPITULO 80: ÉL ERA SUYO Y ELLA ERA DE ÉL.
Enzo se estrelló dentro de ella de un golpe implacable. El aire abandono los pulmones de Lana en un grito áspero, y se sacudió debajo de él. Su grosor duro la llenó casi dolorosamente. Ella podía sentir cada centímetro de él, pulsando dentro de su húmedo calor.
Presionó la cara contra su hombro y gimió ruidosamente.
Y Enzo se retiró por completo, solo para volver a entrar en ella con tanta fuerza que lucho por respirar. La folló implacablemente, cada