CAPITULO 128: JUSTICIA DESPIADADA.
CAPITULO 128: JUSTICIA DESPIADADA.
La respiración de Enzo era un caos y sus nudillos estaban manchados de sangre. El hombre frente a él no estaba mucho mejor: su rostro parecía un poema grotesco, destrozado por la furia de Enzo. Las heridas abiertas y la sangre que caía en pequeños riachuelos deformando lo que alguna vez fue su arrogancia.
Ivan, que había estado de pie observando en silencio, cruzó los brazos con una satisfacción oscura en el rostro. Sus ojos nunca dejaron a Dima.
—¿Ya terminast