LEANA
Sus ojos grises me detallan y le sonrió ladeando mi cabeza ya que se ve muy tierno.
—Ven aquí preciosa.
Palmea su pierna y rodeo la mesa sentándome donde me pide. Aprovecho para besarlo como tanto me gusta y acepta mi gesto abrazándome por la cintura con la posesividad que lo caracteriza.
Yo solo espero que todos estos sentimientos no sigan emergiendo, tomando mas fuerza pero con momentos como estos se me hace imposible controlarlos.
—Esto será un proceso para los dos, confío en ti,